La empresa turística Visit Chernobyl nació con un objetivo: llevar personas a la ciudad fantasma de Pripyat y a la traca final del viaje, la visita al Reactor 2 de Chernobyl.
A pesar de las trabas burocráticas, gracias al contacto de un guía que vivió de cerca la desgracia en tiempos de la Unión Soviética, siguen consiguiendo llevar turistas.
Cubiertos todos los trámites, han aceptado vuestra solicitud. Vuestro guía os espera para enseñaros la central nuclear donde, llevando a cabo unas mínimas precauciones, todo se encuentra bajo control, casi cuatro décadas después. Seguid sus instrucciones y disfrutad de la visita: no la olvidaréis.